La trazabilidad de residuos es poder responder, para cada salida de material, qué se llevó, cuánto pesó, quién lo transportó, a dónde llegó y qué documento lo respalda. Sin esos cinco datos, un reporte o una auditoría se responden con correos y suposiciones.
1. Qué material salió
El tipo de residuo, separado por material o por corriente. Para residuos peligrosos, con su código. Un «residuos varios» no sirve para ningún reporte.
2. Cuánto pesó
El peso verificado en báscula, no un estimado. Y que coincida entre la remisión, el pesaje y la factura; si no coincide, que alguien lo revise antes de pagar.
3. Quién lo transportó
El vehículo y el conductor de cada recolección, con su documentación al día. Si algo pasa en la ruta, necesitas saber quién llevaba tu material.
4. A dónde llegó
El gestor que lo recibió y la autorización que tiene para ese material. Un mismo viaje puede ir a varios destinos; cada uno debe quedar registrado.
5. Qué soporte lo respalda
El certificado de aprovechamiento, tratamiento o disposición final, conectado con la recolección que lo originó.
Cómo exigirlo sin complicarte
Pide a tu gestor un folio por cada recolección que conecte los cinco datos, y acceso en línea a esos registros. Si hoy recibes esta información por correo y en hojas de cálculo sueltas, es una señal de que tu operación necesita trazabilidad digital.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la trazabilidad de residuos?
Es el registro que permite seguir cada residuo desde que sale de tu operación hasta su destino final, con datos de material, peso, transporte, destino y soporte.
¿Para qué sirve la trazabilidad en una auditoría?
Para demostrar con documentos que cada residuo se entregó a un gestor autorizado y recibió el tratamiento correcto.
¿La trazabilidad sirve para la Resolución 1407 de 2018?
Sí. Los datos de peso aprovechado por material y periodo son la base para demostrar las metas de aprovechamiento de envases.